
Somos tan solo una infinitesima parte del universo, un poco más si hablamos del mundo, en el cual jugamos un papel o simplemente somos uno más. El mundo es como una inmensa máquina en producción, todos los días nacen miles y mueren otros mil más, pero no está dentro de nuestra esfera personal y por lo tanto no es parte de nuestra "realidad". Somo uno de los tantos millones de habitantes, nuestra percepción de la realidad se rige por patrones impuestos a lo largo de los años por la sociedad, la familia, incluso los medios, somos lo que el mundo pretende que seamos.
Los medios nos hace comprar productos que ni si quiera necesitamos, nos hace incluso capaces de aceptar ideas y modos de vida los cuales quiza no van de acuerdo a lo que pensamos, sin embargo callamos y aceptamos por miedo al rechado y al aislamiento, creando una espiral de silencio. Cuantas veces no has condiciona una frase o una acción por lo que piensen los demás, familia, amigos... la influencia de los grupos sobre un individuo es mayor de lo que imaginamos. El 80% de toda la población es suceptible a la opinión pública, tienen miedo a ser diferentes y a expresarse, nos convertimos en un estereotipo, intentamos vivir ese cliche que nos transmiten los medios y esa pseudorrealidad de la ficción, defasandonos de la "realidad objetiva". Es posible ser ese 20% que no le importa ser rechazado, que expresa sus ideas y que al final logra que lo que piensa sea una opinión dominante que envuelve a la sociedad en un cambio y que hace que la raza humana evolucione, pero se sincero, ¿eres uno de ellos?
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