domingo, 4 de enero de 2009

15/01/08




Todos los días me despierto con frío, por no tenerte aquí a mi lado; me acuesto cada noche con el miedo a no encontrarte otro día para amarte. Las cosas han perdido sentido, no me da esperanza cada nuevo amanecer, porque el sol de mis días con tus ojos se fue; se nubla mi futuro y mi presente. Cada vez que tambaleas mi mundo se resiente, pasaste de ser un adorno en mi entorno a ser el pilar que sostenía mi estructura. Fueron tantas las veces que me derrumbé que solo quedan ruinas, y no tengo fuerza para levantarlo otra vez. No puedo más, me cuesta pensar que esa lengua que una vez me acarició y endulzó mis días con tanto amor, ahora no solo corta mi piel, sino que raja mi alma. Nunca se borran las marcas, las cicatrices son para siempre, y por más que pase el tiempo, al tocarlas sigue doliendo. Sin embargo todo lo positivo que aportaste a mi existir, ha marcado una huella que me ayudará a seguir, crecimiento para existir, lo que ahora me toca es vivir. Ahora cuando me despierto comienzo a sentir por mi misma el mundo que me rodea, me duele pensar que lo estoy superando, porque significa que estoy pasando de necesitarte y amarte, a olvidarte...

No hay comentarios:

Publicar un comentario